Consejo Supremo Electoral deteriorado y con cero credibilidad en Nicaragua

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El organismo de observación electoral Ética y Transparencia (EyT) presentó este lunes cuatro de marzo un informe sobre las votaciones regionales que se realizaron el último fin de semana en la Costa Caribe del país, pero más que ofrecer resultados de un proceso que carece de credibilidad por el control partidario en la estructura electoral, centró el reporte en los “mecanismos para implementar las reformas mínimas urgentes” en el Consejo Supremo Electoral (CSE).

A propósito del Diálogo Nacional entre el gobierno de Daniel Ortega y sectores de la oposición, EyT manifestó que la reforma electoral a corto plazo es un tema prioritario en estas pláticas y que debe garantizar como mínimo la neutralidad, independencia y capacidad técnica del aparato electoral; la transparencia, la observación y fiscalización electoral y la participación ampliada de opciones electorales.

“El Diálogo Nacional debe llegar a un acuerdo político por consenso sobre las autoridades (del CSE) a reemplazar las vigentes cuyo período finaliza este mes. Recomendamos que la ley establezca el nombramiento de personas con una fuerte formación profesional y débil historial o vínculo partidario y que se proceda a nombrarlas en el seno del diálogo”, señala el informe del EyT.

Despartidizar el CSE

En ese sentido, EyT urgió desechar las cuotas partidarias en el Consejo Supremo Electoral (CSE) y en las Juntas Receptoras de Votos (JRV). Actualmente, la estructura electoral está conformada por miembros de partidos políticos o alianza de partidos, pero los principales cargos están en manos de la primera y la segunda fuerza política que haya ganado en las últimas elecciones generales, según el artículo 16 de la Ley Electoral (Ley 331).

A lo largo de veinte años que se aprobaron estos establecimientos en la Ley 331, el sistema electoral se degeneró en un sistema bipartidista, que luego de negociaciones y pactos políticos, entre los dos partidos más fuertes, el control de la estructura electoral quedó en manos del actual partido gobernante, el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

El organismo de observación recomendó reformar en la Ley 331 las formas de nombramiento a los consejos electorales departamentales, municipales (CED y CEM) y las JRV.

“En el caso de los CED y CEM, los requisitos en la Ley deben ampliarse para que las ternas sean resultados de concursos dirigidos por el poder electoral, con criterios de idoneidad e independencia partidaria. El personal de las JRV y la policía electoral deben surgir de procesos aleatorios en cada padrón, con un mecanismo similar, público y transparente al de la selección de jurados”, recomienda EyT.

También pidió restaurar la personería jurídica de los partidos a los que se les ha cancelado en los últimos diez años; restaurar la figura de la suscripción popular en las elecciones municipales; invitar a la observación internacional de las instituciones especializadas de prestigio como Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE) y el Centro Carter.

Depurar Padrón electoral

Otro tema medular abordado por EyT en su informe fue el padrón electoral. Como se ha venido planteando en los últimos procesos electorales, solo debe existir “un padrón electoral sin exclusiones por previas ausencias, auditado de forma independiente y sujeto a un período de verificación preelectoral”.

Fallidas votaciones regionales

Ética y Transparencia (EyT) participó como observador electoral en las votaciones regionales del fin de semana pasado, sin acreditación electoral del Consejo Supremo Electoral (CSE).

El proceso de observación fue realizado con cien observadores divididos en 15 equipos de largo plazo (uno en cada municipio participante) y 66 observadores de Juntas Receptoras de Votos (JRV).

En su informe preliminar, EyT asegura que el bajo índice de participación reportado hasta el domingo por el CSE (38 por ciento) reflejó que ningún partido obtuvo siquiera el 25 por ciento del voto del padrón total de electores en las regiones.

Ética concluye que no hubo ningún avance sobre los cuestionados procesos de los diez años anteriores y que, por el contrario, se detectaron deterioros y agravantes en la calidad y el uso del padrón electoral, en el control del partido de gobierno a lo largo y ancho del sistema electoral, desde las instancias técnicas de cedulación hasta las JRV.

Las votaciones regionales son para elegir a los noventa miembros de los Consejos Regionales de la Costa Caribe, 45 del Norte y 45 del Sur.

Fuente: La Prensa

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